Natillas
Las natillas son un plato de origen europeo cuyos ingredientes base son leche y huevos. Muy extendidas en la gastronomía española, tradicionalmente suelen conformar el postre de un determinado menú aunque también es aceptado su uso como desayuno o, en diversas variantes de la receta tradicional, un perfecto entrante en la cocina contemporánea muy dada a experimentar con la fusión de cremas dulces como la mermelada o las propias natillas y otros ingredientes salados como la cecina o la carne cocinada a la piedra.
//Historia
Aunque se desconoce el origen exacto de las natillas, una idea bastante extendida es la que situa su nacimiento en los conventos a lo largo de Europa aunque se desconoce una fecha siquiera orientativa. Esta teoría presenta coherencia debido a la naturaleza sencilla de su elaboración, su reducido coste económico y su riqueza alimentaria basada en grasas animales y proteínas al contener huevos y leche. Por todo esto, constituiría un plato idóneo para los conventos, donde siempre ha existido cierta potenciación en el desarrollo de la cocina dulce a la par de cierta cultura de austeridad que potenciaba la sobriedad en el yantar, lo que derivaba en la máxima aprovechación posible de los alimentos y sus recetas en pos de platos sencillos pero alimenticiamente completos.
Otras teorías situan su origen en la repostería francesa debido a las frecuentes épocas doradas de las que fue protagonista. Su notabilidad comenzó ya en la época de la República Romana dotando de ciertas directrices el estilo culinario que hoy conocemos como cocina mediterránea pese a que en la actualidad no es principal su presencia en Francia. La posterior introducción de las especias a lo largo de la Edad Media imprimió el singular carácter que tiene en la actualidad la cocina franca aunque no fue hasta el Renacimiento, que trajo consigo el retorno de los placeres mundanos en todos los ámbitos de la vida cotidiana, el desarrollo fundamental de golosinas, pastelillos y demás manjares reposteros. En este época se especula la creación, entre otras, de las natillas y su posterior evolución (añadiendo canela, vainilla, etc.) durante el siglo XVIII, en el cual Francia experimentó una apertura al mundo repentina y sorprendente. Todo esto, junto a un recién nacido espíritu liberal, produjo un enriquecimiento muy importante de la mesa y modales en la Francia revolucionaria.
Ingredientes y composición
Los ingredientes fundamentales para preparar natillas son huevos y leche aunque actualmente suelen agregarse vainilla, azúcar y canela a favor de un sabor más dulce que el acostumbrado a la época en la que se desarrolló la receta. Dependiendo de la tradición de las diversas zonas donde se cocinen, pueden llevar otros agregados como limón rayado, galleta, caramelo, chocolate o, directamente, alterar la receta para crear un postre derivado como es la crema catalana o las natillas en el País Vasco que incluyen maicena para una mayor consistencia.
Debido a sus ingredientes hipocalóricos, las natillas se definen por ser un plato sano y equilibrado, indicado a menudo en dietas de adelgazamiento o mantenimiento de peso.
Valores por 100 gramos
| 102 kcalorías |
| 2,9 gramos de grasas |
| 15,4 gramos de carbohidratos |
| 3,7 gramos de proteínas |
Otras interpretaciones
La palabra "natillas" en castellano tiene un significado muy concreto el cual se trata en este artículo. Sin embargo, su equivalente en otros idiomas (como el término anglosajón "custard") se refiere a una amplia gama de postres basados en leche y huevos pero que, a su vez, incluyen otros ingredientes que convierten la receta en un postre totalmente distinto y nada relacionado con el que nos ocupa. Este término se aproxima más al vocablo castellano "crema", que ya engloba diversos postres incluyendo las natillas entre otros.
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